La oreja de papá

Me lo han contado varias veces.

Que cuando era pequeño, para dormir, si no tenía la oreja de papá agarrada, no conciliaba el sueño.

Nunca tuve algo que decir ante tal relato. En realidad no guardo recuerdo en mi memoria de mi “método para dormir”.

Mi silencio, ahora que lo pienso y me detengo en ello, era producido por la falta de palabras, ante algo que no eran palabras, sino hechos. Actos de amor, amor recibido y entregado, por el simple hecho de haber nacido.

Me imagino a mi papá, que ante el llanto de su primogénito, después de media hora de chinearlo, cargarlo, cantarle y con la oreja en la mano, me dejaba en la cuna. A la hora de querer soltarme la mano de su oreja; lo inesperado, el grito y llanto nuevamente, para así empezar otra faena de cantos y chineos, que tras un par de intentos fallidos de dejar al niño dormido, pretexto perfecto para seguir abrazando y siendo abrazado.

Una vez más, no tengo palabras, sino hechos; acciones de una vida feliz, de amor hogareño, de presencia incansable, discernimiento constante, cultivo del oficio de cuidar y ser cuidado, consignas recordadas “siempre con la frente en alto, viendo hacia el horizonte”, cuido del saber, propagación de mi pensar, pasos firmes y aventureros, Cristo en mi pecho… si todo esto puede abrazar palabras del corazón, me doy por satisfecho.

¡Gracias pa!

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3 respuestas a La oreja de papá

  1. Anonymous dijo:

    Hijo, amigo, compañero de la vida: La historia que te contamos y que ahora publicas, era una constante en nuestras añoradas noches en Soloma. El frío calaba los huesos mas el corazón tenía fuego que abrasaba nuestras almas. Yo recuerdo tu manita en mi oreja (te confieso que me agradaba tanto) y hoy a 27 o más años de distancia, son esas manos las que escriben tantas palabras que penetran y denuncian. Por ello y por todo lo que has significado en mi vida… gracias hijo, amigo, compañero de la vida. He grabado un poema de Douglas Macarthur, se llama Oración de un padre por su hijo y entre otras cosas señala que da gracias al Señor para que le permita un hijo con ideales altos, que se domine asímismo antes de que pretenda dominar a los demás, que sea serio pero que no se tome demasiado en serio, que tenga suficiente sentido del humor y camine claro por la vida… al final señala que espera que el hijo conozca a Dios, que es el principio de todo conocimiento… entonces, Yo su padre, me atreveré a afirmar: No he vivido en vano… Y yo, Francisco Díaz, por ti, para ti y en ti… reitero YO NO HE VIVIDO EN VANO… puede hoy el Señor llamarme a su presencia… ESTOY LISTO PARA VER EL ROSTRO DE MI SEÑOR… Te bendigo.

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  2. Edgar Diaz dijo:

    HERMANO: estaba leyendo tantas cosas que has escrito y fue casi inevitable volar en el espacio y tiempo para regresar a nuestro hogar… el hogar de antaño… el hogar donde crecimos con el noble ideal de simplemente vivir como si eso nunca fuese a terminar… como si el tiempo no importara y nunca se nos escaparia de las manos… y voltear a ver tu cantimplora verde… y con un cuchillo de mesa cortando esa pelota de plastico que se nos habia pinchado para hacer dos cascos y seguir jugando a lo que fuera… buscando tesoros que no existian "en el patio de atras"… aun escucho esas risas exageradas… caminando mil veces esa cuesta que nos llevaba del john F. Kennedy a la casa antes de pasarme a yulchen… un grito de tiempo y llegamos formando la fila del INMBAT despues del receso y antes de entrar a clases escuchando las indicaciones del director (nada menos que nuestro padre)… y el tiempo se vuelve a sacudir en mi cabeza y nos vemos en las bancas del Seminario San José en las Laudes, en el entierro del Padre Carlos… en tu graduacion del seminario menor… y desde ahi hermano solo te he visto como saltos de piedra lisa sobre el lago… es lo que te exige tu vida… tu vocacion… mi hermano: sabes que hoy todo ha cambiado; esos niños ya no juegan pelota, ya no corren al gritar "don juan a la reja"… ya no suben la cuesta del John F. Kennedy para ir a la casa, ni marchan los 15 de septiembre por todo el pueblo… los veo caminando eternamente por el horizonte de la felicidad viviendo, sintiendo… siendo siempre… eternamente: HERMANOS

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  3. Anonymous dijo:

    He leido tanta poesìa y tanta narrativa y no cabe duda que la propia, la de los seres a los que se ama, aun te hacen derramar algunas lágrimas. Bendito sentimiento divino que los inspira a escribir esbozos de nuestros lindos años en la tierra nuestra de Soloma. Y seguimos jugando con el tiempo, y seguimos durmiendo al calor del pollo de leña, y seguimos escuchando los gatos correr sobre el techo de la casa y las madrugadas de los cebolleros que entraban y salian preparando su venta en el mercado, y los 4 niños adormitados despertaban cada dia con la inquietud en sus ojos y la interrogante de saber que vendria años despues,sin descuidar el ser felices el dia de hoy en la rinconada, la catarata, el campo, o en el patio de la casa haciendo "casitas de campaña" hoy podemos decir: Dios ha sido muy bueno con nosotros. prometo escribirles a cada uno la anécdota del día que nacieron. los amo. su ma.

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