A la 1:45 pm

Exactamente, hijo mio, un 30 de agosto, Dios me regaló lo más precioso: tener en mis brazos tu pequeña y suave vida.

 ¿Te lo hemos platicado antes? Tu pa se quedaba en Soloma por la violencia y tu abuelita y yo pasabamos completamente la semana alquilando la casa de los papás de tu tia Angélica. Tu pa llegó, como de costumbre, el jueves y como era necesario debía salir el lunes temprano a su trabajo.

 Yo sentí el primer dolor a las 7 de la mañana. Tu pa se quedó para llevarme con el Dr. quien me mandó a hacer una radiografia al hospital nacional de huehue. Me acostaron en una plancha fria. En ese momento, me dieron dolores que aún recuerdo. El señor de la radiografía me dijo: si es primeriza, el bebé nace en 3 ó 4 días. El dolor era tremendo y yo pensé : 3 dias no los aguanto…

 Aproximadamente a las 11 am, llegamos con el Dr. Batres y vio que ya tenía trabajo de parto. Ante la falta de enfermera, tu pa te recibió. Naciste a las 13:45. Era lunes, como hoy. Habían fuertes vientos y frio como el de tu tierra, sin embargo, diste a mi vida, el más dulce y suave calor al ver tu rostro por primera vez… Aún te recuerdo pequeñito. Pesaste 7 libras y media, y de alli has compartido muchas alegrias conmigo y también tus sinsabores.

 Otro recuerdo grato. Más o menos al cuarto día de tu nacimiento, mi mamá fue al mercado de Huehue y gran sorpresa, encontrar a mi papá. Nos habia dejado hacia ya mucho tiempo. Se saludaron y mi mamá le contó que yo había tenido mi primer hijo. Mi papá llegó a conocerte. Con lágrimas en los ojos y cargando una bañera con hombligueros, fajuelas, camisitas, pañales, escarpines, jaboncito, aceite, etc, se limpió sus lágrimas y me abrazo sin decir nada… A partir de allí, lo seguí viendo constantemente y tú ya sabes mucho de esa histsoria. ¿Recuerdas cuando lloraste por ver los zapatos de mi ma?

 Lo importante es decirte que eres mi hijo amado, que bendigo tu vida y todo lo que haces y que agradezco a Dios por permitirme la dicha de ser tu madre.

 Feliz cumpleaños hijito, que Dios te bendiga y te debo un fuerte abrazo que te envío ahora con amor. Seguís siendo mi niñito, mi cocolisho, mi tierno y dulce fran. Te amo. Que dios bendiga tu vida, tus anhelos, tus sueños, tus aspiraciones, tus sentimientos, todo tu ser.

Tu ma.

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