Selecta y selecciones

No pude ir al Cuscatlán.  

Eso no impidió que me pusiera la azul y blanco a las seis de la tarde y que diera lugar a la emoción y deseo de victoria junto a cientos de Salvadoreños que pronosticaban el gane contra los “ticos”.


Guatemala, país en el cual nací, duplicó mi entusiasmo, pues se enfrentaba contra Jamaica.


He de reconocer que no se me concedió el don de ser un aficionado digno, pues con dificultad puedo recordar los nombres de los jugadores, técnicos, trayectorias y ligas.  Y eso que he hecho el esfuerzo en varios momentos.



Llegó la hora.  Frente al televisor vi el partido de la “selecta”, y por el facebook de un diario Guatemalteco, seguí las actualizaciones de la “sele” contra los “reggae boys”.  Fue difícil no incluirme dentro de la afición, pues por más de dos semanas escuché por medios escritos, televisivos y radiales, que todos teníamos el compromiso de apoyar y vibrar con el fútbol nacional.  Y así lo hice.

Guatemala ganó, y El Salvador perdió.


Pero no me siento obligado a alegrarme con el triunfo de guate, pues estoy preocupado por seguir paso a paso el desarrolla del juicio contra los militares acusados de ejecuciones extrajudiciales en Totonicapán, acción que tiene dividida la opinión pública en general, con la probabilidad de enfrentar a varios sectores de la población.


De igual manera, no me siento con el deber de buscar culpables y sentirme triste por la derrota de la “selecta” de El Salvador, porque más desánimo me provoca la falta de honestidad en algunas alcaldías del país, al aumentarse sin razón alguna que lo justifique, miles de dólares de salario para algunos y ciertas cantidades para otros.  Y que si no aprueban al Ministerio de Salud el préstamo del Banco Mundial, significa que no hay consenso entre unos y otros. 


Ante tales faltas de acuerdos y ausencia de consensos, quisiera que todo fuera como el fútbol, que nos viste con un mismo color y nos une a todos como una sola voz.  Desearía que todo se analizara como lo han hecho periodistas y comentaristas, que invirtieron su capacidad intelectual en demostrar la importancia de crear estrategias y pensar muy bien las alineaciones.  En fin, le tengo envidia al fútbol, pues por 90 minutos pareciera que es posible unir a miles de personas y desear algo común.

Me gusta el fútbol.  Y siempre que pueda me pondré la camisola y me uniré al grito de miles.  ¡Lástima que no es así para otras cosas!

©Francisco Díaz

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Opinión y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Selecta y selecciones

  1. Anonymous dijo:

    Te mandaste SJ….

    Me gusta

¡Gracias por dejar tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.