Un perro en el asilo

Ya está viejo y casi ciego me dijeron.

Lo vi andar de un lado a otro en el largo corredor
sorteando a los ancianos, sillas y mesas.

Al chocar con una mesa
un paso de cangrejo a la izquierda
y a seguir el camino en línea recta.

De regreso, si chocaba con una silla
un paso de cangrejo a la derecha
y a seguir en línea recta.

El anciano Gonzalo lo esperaba en un extremo
y le daba comida.

En el extremo opuesto
una sábana gruesa le servía de cama.

Gonzalo en su silla de ruedas
pues le habían amputado las dos piernas
le silbaba y llamaba.

El perro viejo y ciego
en línea recta chocaba con la silla,
un paso de cangrejo a la izquierda
y seguía acercándose a Gonzalo.

De regreso chocaba con la mesa
un paso de cangrejo a la derecha
y seguía su camino directo a la cama.

Y el viejo Gonzalo en su silla de ruedas.

© Francisco Díaz

*Imagen tomada de: http://zetaestaticos.com

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