Testimonio de gratitud del P. Dean Brackley sj

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Quiero tomar esta oportunidad para dar, digamos, un humilde testimonio de gratitud por lo que ha sido mi vida. La gratitud, he aprendido aquí en El Salvador e incluso antes sobre todo entre los pobres, la gratitud es una actitud fundamental y humana. Si no queremos vivir resentidos tenemos que vivir agradecidos.

Entonces, en primer lugar quiero darle gracias a Dios por tanta bendición recibida, por mi familia, por la fe transmitida. Y dentro de esta fe, mi entrada a la Compañía de Jesús, que ha sido una enorme gracia dando a uno un sentido de misión en la vida, un propósito no sin luchas y dificultades.

Y dentro de esa llamada, verdad, a la Compañía de Jesús y esta misión, quiero agradecerle a Dios este destino que hemos vivido de 21 años en El Salvador, compartiendo con este pueblo martirial y aportando algo a el legado de nuestros mártires en la UCA, verdad. Poder dar clases en esta universidad, de teología, tantos alumnos, tantos y tantas que están en preparación para el ministerio del Señor.

En este camino uno tropieza con los pobres y las víctimas  Para mí ha sido central y clave. Ha sido la clave de comprender muchas cosas, de descifrar muchas mentiras y medias mentiras sobre la Iglesia y la realidad. Ha sido la puerta hacia la luz. Y ese encuentro de situaciones de vida y muerte sacuden a uno. Y estoy convencido, ¿no?, de que esto es el camino futuro para humanizar a todos los otros.

Se puede dar, se puede agradecer muchas otras cosas más. La posibilidad de poder escribir, comunicarse, llegar a audiencias con este mensaje de las buenas noticias para los pobres, verdad, que son buenas noticias para todos y todas porque es el futuro de la Iglesia. Y la Iglesia sí necesita convertirse a los pobres, al reino de Dios, como dijo Ellacuría. Esto lo veo cada vez más claro.

Pues eso es lo principal. Entonces, gracias a Dios por esta vida, esta vocación y este encuentro con los pobres.

Palabras del Padre Dean Brackley, grabadas en la comunidad de los Jesuitas del Carmen, Santa Tecla, donde estaba retirado, un mes antes de su fallecimiento el 16 de octubre de 2011.

Fuente: uca.edu.sv

Video: Palabras de gratitud de Dean Brackley sj.

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